Los viejos progres
Hay un único aforismo que podía haber formulado Talleyrand según el cual “quien de joven no es progresista es una mala persona, y quien de viejo lo es, es un tonto”. Da grima ver esos progresistas que se aferran a su imagen juvenil toda la vida y no comprenden que, como decía Plà, si no fuéramos un poco conservadores, dado que la realidad es un puro azar, aquí no quedaría nada.
Ellos tienen que salir en la foto contra algo y, como no osan manifestarse contra el Gobierno -supongo que porque cobran de él de alguna manera-, se pronuncian contra la libertad avariciosa del mercado y pidieron una respuesta progresista a la crisis. Frente a un modelo productivo basado en la especulación financiera, la respuesta deber ser invertir más en educación, investigación y cualificación laboral. ¡Claro!, ¡cómo no! y en una economía budista, sostenible y de crecimiento cero. Pero, ¿por dónde se empieza? Y sobre todo ¿quién empieza?
Porque el destinatario del manifiesto no es Zapatero ni la ministra Salgado, ni siquiera otro ministro o vicepresidenta. No osan. Se dirigen a los secretarios de CCOO y UGT. Así como cuando el no a la guerra se nombró claramente a Aznar y se le llamó de todo, incluido asesino, ahora, los valerosos adalides al Gobierno ni le nombran.
El culpable es “la avaricia del mercado”, que es algo así como hacer una manifestación contra el paro, pero no contra el Gobierno que lo ha permitido.
La foto de los viejos roqueros es deprimente, envejecidos, enriquecidos, pero jugando a todas las cartas: a ganar dinero como el que más pero a criticar a los banqueros que se lo guardan e invierten.
Claro que el sistema capitalista es una competencia egoísta, lo tengo escrito desde 1984 en Del Paro al Ocio, y que anhelamos un sistema más justo, solidario y altruista, pero ninguno de ellos, ni siquiera Sampedro, que es economista, ha sido capaz de inventar otro sistema económico que sustituya al capitalismo. Entonces qué quieren, ¿el comunismo? ¿Por qué no proponen el socialismo?
Escribí en El Mundo un artículo explicando que los ciclos económicos son inherentes al sistema capitalista, tal como demostró Schumpeter en 1930. La manera de salir de ellos está en los manuales de economía y en la Teoría General del Empleo, Interés y Dinero de J. M. Keynes. La prueba de que el tema es de manual es que las demás economías, que no son España, están saliendo de la crisis.
Bancos avariciosos hay en todas partes, gobiernos zapateriles sólo en España. ¿No se han percatado de ello mis queridos colegas progres?